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May

¿Al Qaeda sin Bin Laden?

Written on May 3, 2011 by Ángeles Figueroa-Alcorta in International Conflict, Terrorism & Security

Por Fernando Reinares, Profesor Asociado del Master in International Relations de IE School of Arts and Humanities.

Tiene razón el presidente Barack Obama cuando ayer decía que la muerte de Osama bin Laden supone el logro más significativo de Estados Unidos en sus esfuerzos por derrotar a Al Qaeda.

Tiene razón porque la estrategia de Al Qaeda es una estrategia de desgaste. No necesita ganar, sino sencillamente evitar ser derrotada. No necesita tomar el poder o reconstituir el Califato. Su métrica de victoria consiste en seguir perpetrando atentados y proyectar una imagen de indestructibilidad. Esta aparente capacidad de persistencia es para los terroristas algo próximo o equivalente al éxito. Y el hecho de que, 10 años después de los atentados del 11 de septiembre, que o el icono por antonomasia del yihadismo global no hubiera sido hallado reforzaba extraordinariamente esas percepciones.

Haber dado con su paradero y dejar a Al Qaeda sin su líder carismático e indiscutido es el resultado más importante de la nueva estrategia para combatir el terrorismo adoptada por el actual mandatario norteamericano, aunque en buena medida descansa sobre avances de la anterior Administración.

El presidente Barack Obama presentó públicamente dicha estrategia en marzo de 2009. Al hacerlo, subrayó cuatro cuestiones que ahora adquieren una particular relevancia. En primer lugar, afirmó que su principal objetivo contraterrorista era “desbaratar, desmantelar y derrotar a Al Qaeda”. En segundo término, sostuvo que “casi con toda certeza”, Osama bin Laden se encontraba en las montañosas zonas tribales al noroeste de ese segundo país. En tercer lugar, aseguró que “Pakistán debe demostrar su compromiso de erradicar a Al Qaeda y a los extremistas violentos dentro de sus fronteras”.

Por último, el presidente norteamericano advirtió que Estados Unidos “insistirá en que se actúe, de un modo u otro, cuando tengamos inteligencia sobre blancos terroristas de alto nivel”. Estos cuatro asuntos, mutuamente relacionados entre sí, ayudan a interpretar la muerte de Osama bin Laden y el contexto en que se ha producido, al tiempo que invitan a reflexionar acerca de todo ello y del futuro de Al Qaeda y del terrorismo global en su conjunto. 

Desbaratar, desmantelar y derrotar a Al Qaeda era una finalidad contraterrorista más precisa y, en cierto modo, menos ambiciosa, que la de enfrentarse a los extremismos violentos en todo el mundo formulada como guerra global al terrorismo por la Administración de George W. Bush. Pero los medios militares y las labores de inteligencia han continuado siendo preferentes, como difícilmente podría ser de otro modo tratándose de una estructura terrorista cuyoslíderes se encuentran en Pakistán. A la muerte de Osama bin Laden ha llevado, por una parte, el extraordinario incremento en los ataques norteamericanos mediante misiles lanzados desde aeronaves no tripuladas contra blancos de Al Qaeda en Waziristán del Norte. Seguir leyendo…

Fernando Reinares es investigador principal de terrorismo internacional en el Real Instituto Elcano y catedrático de Ciencia Política en la Universidad Rey Juan Carlos. Actualmente también public policy scholar en la división de estudios de seguridad internacional del Woodrow Wilson Center, en Washington.

Artículo publicado por El País el 3 de mayo de 2011 (edición impresa).

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