30
Aug

DEPENDE: PARTIDOS ISLAMISTAS EN EL NUEVO MUNDO ÁRABE

Written on August 30, 2011 by Ángeles Figueroa-Alcorta in Democracy & Human Rights, Middle East

Por Haizam Amirah Fernández, Profesor Asociado de IE School of Arts and Humanities, y Silvia Montero.

De la ilegalidad a la legalización y a la competición por los votos, los partidos islamistas pueden ser una fuerza importante, pero no la única, en las nuevas realidades políticas que se abren en un mundo árabe en profunda transformación.

¡Que vienen los islamistas!

Sí y no. El temor a la llegada al poder de los islamistas ha sido utilizado por los regímenes autoritarios árabes como instrumento para perpetuarse en el poder con el apoyo de los gobiernos occidentales. Alegaban que los barbudos radicales instalarían regímenes islámicos hostiles a Occidente. En unos contextos autoritarios donde la oposición política efectiva era prácticamente inexistente, los partidos islamistas –prohibidos o tolerados parcialmente– fueron durante mucho tiempo la principal alternativa de la que disponía la población para mostrar su oposición al régimen.

Sin embargo, no es lo mismo ser la principal oposición a la dictadura que entrar a formar parte de un sistema democrático en el que hay que competir por los votos con otros partidos. En este nuevo contexto ya no se trata de denunciar a un régimen corrupto, sino que las fuerzas políticas tienen que proponer programas que ofrezcan resultados más atractivos que los de los otros competidores. Y es aquí donde los resultados de los partidos islamistas quizás no lleguen a ser tan buenos como algunos creen. De hecho, varias estimaciones en el caso de Egipto y Túnez les dan un máximo que se sitúa en torno a un tercio de los votos, porcentaje que no es suficiente para hacerse con el poder, pero que sí puede ser suficiente para colocar a estos partidos como fuerza política relevante en un nuevo contexto democrático.

¿Hay que temerlos?

Manifestantes salafista en un mitin en la plaza Tahrir de El Cairo, protestan junto con el resto de egipcios por la frágil transición del páis.

No. Claramente no por el hecho de que sean islamistas, pero sí hay que temer a cualquier totalitarismo, del tipo que sea, y a la ausencia de reglas de juego democráticas acordadas y respetadas por todos. Los regímenes cleptocráticos árabes han sido –y varios siguen siendo– auténticas incubadoras de un malestar que se traduce con frecuencia en fundamentalismo religioso, y aún así han recibido –y algunos siguen recibiendo– un apoyo acrítico de los gobiernos occidentales.

Es importante no confundir islamistas o Hermanos Musulmanes con los musulmanes en general. Por ejemplo, con frecuencia se cita que los simpatizantes de los Hermanos Musulmanes en Egipto representarían en torno al 20% de la población. Esto quiere decir que, aunque en estos países la gran mayoría sea musulmana, no por ello todos van a votar a partidos islamistas. Dicho de otra forma, muchas musulmanas con velo y musulmanes con barba nunca votarían a los islamistas. De hecho, la media de votos recibidos por los partidos islamistas en todas las elecciones (más o menos libres) en las que han participado en los distintos países durante los últimos cuarenta años se sitúa en torno al 15%. Seguir leyendo…

Artículo publicado por Foreign Policy En Español (edición Agosto 2011).

Comments

No comments yet.

Leave a Comment

*

We use both our own and third-party cookies to enhance our services and to offer you the content that most suits your preferences by analysing your browsing habits. Your continued use of the site means that you accept these cookies. You may change your settings and obtain more information here. Accept